Cuerpo, Corazón y Espiritu

Posted: 16 de septiembre de 2009
Durante este verano me he planteado una cosa bastante etérea y metafísica, pero que realmente nos ha llevado a varias y fructíferas horas de acalorados debates. Todo comenzó cuando charlábamos sobre las diferencias entre occidente y oriente; en un punto, la conversación se centró en la diferente forma que tenemos de concebir algo tan simple y tan complejo como a nosotros mismos.
 

¿Parece una locura verdad? Veréis en occidente entendemos cuerpo, espiritu y corazón (mente, sentimientos) como tres entes separado, incluso se discute si realmente existe alguna de ellas pero aún así, si te duele el cuerpo vas a un medico, a por unas pastillas, si estas mas del del corazón acudes a un psicologo, y cuando falla el espíritu buscas el abanico es tan amplio que va desde la religión hasta la botella… En fin, tenemos soluciones dispares para problemas aparentemente diferentes, sin embargo a menudo me pregunto si eso es realmente así.
 
En otras culturas conciben el ser humano como una unidad; el cuerpo, el espíritu y el corazón (o las tripas si estas en Japón) trabajan unidos y las enfermedades surgen del desequilibrio de estas.
 
Al final decidimos que nos gustaba más la idea Oriental. Cierto es que si te falla el corazón, el desanimo cunde a todo el cuerpo y te surgen dolores, quien no ha oído alguna vez el famoso mal de amores…
 
Y si esto es así... ¿Que repercusiones puede tener ese desequilibrio en un arte marcial? La verdad es que no lo sé, pero si creo que ciertos actos y formas de luchar, tienen raíz en este problema.
 
Empecemos por lo mas simple, analizando el cuerpo. El cuerpo es algo tangible, es materia, y como tal se transforma. Un luchador que no posea un cuerpo que tenga debilidad en este apartado, podrá realmente ganar en un combate, pero el cuerpo es solo el andamiaje, pero si construyes mal los cimientos de un edificio, bien sabéis lo que pasa...
 
Por lo tanto es básico que un gran guerrero tenga un cuerpo preparado para ese fin, el duro entrenamiento y la constancia son sin duda lo que hará que esto mejore.
 
Por otro lado está también el espíritu, algo mucho más etéreo. El espíritu es la voluntad, la fuerza de lo invisible sobre la materia
 

(Ya hice referencia a ello en otro post LA BUSQUEDA DE LA EXCELENCIA )
 
Un hombre que no posea el Espíritu, el ardor, difícilmente llegará a la meta de su camino, seguramente lo abandonará cuando llegue el dolor, o cuando se pase la moda pasajera. Muchas veces decimos que hay que sentirlo dentro, yo creo que hay que llevarlo, que esa esencia debe fluir por tu interior que cada bocanada de aire que respires renueve ese pacto que hace años juraste que nunca romperías. El día que algo te dijo que tu lugar estaba entre las sobrias paredes de un dojo, entre las altas cumbres de un templo shaolin, o simplemente donde tu espíritu se eleva tan alto que cualquiera pueda percibirlo.
 
Dicho esto el espíritu me pregunto si proviene de años de dura practica, de incansable constancia, de disciplina... o simplemente es innato, algunos lo poseen y otros no.
 
Y por otro esta el corazón, los sentimientos, las tripas o como queráis denominarlo. En esencia es el centro de las emociones, donde se junta el amor y el odio, donde una mirada se convierte en una esperanza, de aquí surge lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros, todo depende de si tus deseos son puros o no.
 
En este punto es difícil saber que afecta, cada persona es diferente y hay millones de problemas, pero si sé que un artista marcial jamás debe dejarse dominar por la emociones, las emociones nublan el sentido, distraen y conllevan irremediablemente la derrota. ¿Os suena la frase ATACA AL CORAZON PARA NUBLAR LA MENTE? Imaginaros un combate, tu técnica es superior y lo sabes, tu cuerpo esta mejor preparado, posees la fuerza de voluntad y la determinación. Todo está a tu favor, sin embargo el te golpea primero, de repente todo lo que pensabas ya no es cierto, dudas de todo y llega el miedo a lo desconocido. Reaccionas porque no te gusta esa sensación y rápidamente le culpas a él. Algo ardiente surge de tu corazón, ira, cólera y ganas de venganza… y te lanzas en una alocada carga contra él. Y sólo después eres consciente de que atacaste como loco, olvidando por el camino todo lo que sabias sobre tu arte, te pierdes y eres derrotado en el combate. No te derrota tu adversario, te derrota tu corazón, porque tu peor enemigo eres tú mismo.

 
En fin si concebís el cuerpo como algo separado parece que nada esta conectado, sin embargo como habéis podido ver cada parte afecta al todo.
 
Somos lo que somos y eso no va a cambiar, o si...
Es algo sobre lo que nos toca meditar.







1 opiniones:

  1. Sakrow 16 de septiembre de 2009 19:58

    Como practicante de artes marciales, me gustaria dar mi propia opinion, fijandome en mis propias experiencias.

    Como dices en la entrada, hay gente que lo ve junto y gente que lo ve separado. Sobre mi punto de vista, todo es uno.

    Por mis experiencias puedo decirte que un desequilibrio en cualquiera de las partes, hace que todas las demas decaigan. Hasta tal punto que te cuestiones cosas muy obvias.

    Tambien es como sientas tu arte marcial, ami por ejemplo me ayuda en cuestiones mentales, ya que hace que me olvide de todo menos de mis compañeros y de mi mismo.

    Esto conlleva a que me ayuda a pasar malos ratos y me ayuda a olvidarme de todo, de manera que puedas seguir normal aunque no te sientas asi.

    tambien hay que decir que en caso de que sea muy grave la situacion, me hace decaer en lo que a fisico se refiere y cuando no cumplo tanto como quiero, hace que decaiga mentalmente.

    Por ello es por lo que pieso que todo va unido y que el desequilibrio de una de las partes hace que todo se tambalee y caiga una detras de otra, como bien explicas en la entrada.

    Muy buena entrada, te felicito.

    un saludo

    Sakrow

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